jueves, 10 de enero de 2008

Todo el mundo está loco, menos yo por supuesto.

Foto by Jean-Philippe Charbonnier

Si, y lo digo con total convencimiento. Nadie puede rebatirme, sólo yo mismo, asunto realmente peligroso para mi salud, si es que me pongo a ello. Bien, abandonemos terrenos pantanosos, por otra parte llenos de mosquitos - Muy molestos por cierto y muy perseverantes, que animal más apasionante - y una cantidad de cosas sobre todo de color verde, impresionante. ¡Adelante sin temor!
- me grita esa molesta voz interna que no ceja en su empeño de darme la vara -
¿Sin temor a qué? Por unos momentos llego a tener miedo, pero lo supero enseguida, ¿O no? ¡Dioses del Olimpo echadme un cable! pero como respuesta sólo percibo un mauseabundo olor a pescado podrido. Es una señal, lo sé, pero que clase de señal, será buena será mala, ostia que me estoy poniendo nervioso. Necesito ayuda, pero dónde consigo ayuda ahora tan tarde, si ya es la hora de comer. Nadie querrá venir - tranquílizate que no es cosa de montar un número - ¿Un número? No será el número
3,1415926535897932384626433832795028841971693993751058209749445923078164062862089986280348253421170679821480865132823066470938446095 5058223172535940812848111745028410270193852110555964462294895493038196, aún me lo sé, tenía un nombre pero ...no me acuerdo. Lo aprendí en la escuela y siempre me recuerda a mi bicicleta, que me robaron un día, un domingo, fue el cura del barrio, me lo dijo una vieja, justo antes de morir - Joé la muerte, no te digo, ahora si que tengo miedo, mucho miedo. ¡Serenidad ante todo, sobre todo antes de morirse!- consigo decir en voz alta - La frase retumba en las peladas paredes, je,je me río yo solo. Logro incorporarme, me tiemblan las piernas, respiro profundamente, necesito ayuda... de repente, Toc-Toc, suenan unos golpecitos muy suaves - ¡La ayuda, lo sabía! me dirijo muy despacio hacia la puerta, abro la ventanilla, decidido asomo la cabeza y digo: Por fin gracias a... ¡ Otia un tío haciendo fotos ! A quién se le ocurre venir aquí a hacer fotos...¿Para qué será la foto? Veo la cara del hombre aparecer por detrás del aparato - tiene cara de artista, cómo los del cine... - Oiga,... tengo miedo - le digo - Lo sé - me contesta - he venido a fotografiarlo, me llamo Jean-Philippe ¿ Y usted ? Yo...Napoleón y vivo en una isla.

Cuasifocles
Dedicado a los que hacen buenas fotos y a los psiquiatras de vocación.

7 comentarios:

una anónima dijo...

Bueno, como dices que todo el mundo está loco, te hago una pregunta que no tiene absolutamente nada que ver con tu entrada, que por cierto me ha gustado: ¿Conoces a Martin Beck el inspector sueco? Te lo recomiendo en los momentos en los que te entre el pánico. Yo me he devorado en un pis pas los dos primeros títulos que han salido en RBA serie negra. Y realmente han valido la pena.

Un abrazo, amigo.

El Indigente Digital dijo...

Gracias por tu comentario y me alegra que te guste la entrada. Te agradezco también la recomendación sobre "Martin Beck", del que oí hablar hace tiempo y creo que hasta tuve un libro de su autora en mis manos, ya que entre los múltiples oficios-aventura que he ejercido está el de librero. No he leído ninguna novela de este personaje pero lo haré con seguridad, ya que la novela negra fue-es uno de mis géneros favoritos. Pero un día cayó en mis manos "La noche a través del espejo" de Fredric Brown y ya no paré hasta que leí la totalidad (creo) de la obra narrativa de este hombre, del que soy "fan" admirador y reverenciador; debido a lo cual desde entonces no he vuelto a leer nada del género. Imagino que si te gusta la novela negra habrás leído algo de Brown, si no es así te aguarda una agradable sorpresa.
Anda que no tengo rollo ni ná...
Gracias de nuevo por tu recomendación y comentario.
Saludos y un abrazo.
Cuasifocles.

una anónima dijo...

Justo me voy esta mañana a ver libros. Voy a buscar el que me recomiendas o otros del mismo autor. Y te cuento. Les echaré un vistazo. Un abrazo.

anónima dijo...

Hola. Hola! Hola? Hay alguien? Supongo que sí, que tu. Indigente, quiero decirte que están agotados los libros de Brown, más que agotados es que ni se editan. En fin, entonces sigo con mis libros de Henin Mankel y Simenon. Simplemente me entretienen. Pero me hubiera gustado encontrar alguno de tu autor favorito. Ya veré en librerías de segunda mano si acaso. Ya ves que me lo tomo en serio.

Un abrazo.

Cuasifocles dijo...

Detectivesca anónima, no se lo digas a nadie.
http://www.fredbrown.com.ar/index.htm

una anónima dijo...

Hola y gracias!, acabo de leer un cuento de Brown gracias a ti. Muy buena dirección. Eres genial. Me voy a bajar cuentos y más, y ya te contaré mi opinión. Si no te importa.

Por cierto, he ido de librerías ante la desesperación de no encontrar un libro que comprarme. Sigo con Simenon y Mankel. Y de la editorial Siruela/ serie Policiaca he comprado dos de la autora Charlotte Carter: "Rapsodia en Nueva York" y "Negra melodía de blues". Mujer detective y ambiente de jazz... Tienen muy buena pinta y parece original. Ya te contaré, me ha seducido lo del jazz Ella es saxofonista y detective. je je je Buen comienzo.

Me dijiste una vez que te gustaba hablar y conversar, bueno, pues ya ves que te doy marcha.

Saludos, una detective anónima.

Cuasifocles dijo...

De nada. Y tomo nota de la detective jazzista. El carácter solitario de ambos estereotipos mezcla muy bien.
Gracias por tus amenos y útiles comentarios.
Saludos.